jueves, 11 de diciembre de 2025

Cuando el éxito amenaza al propio éxito: vacunas, normas constructivas, protección ambiental y resguardo patrimonial

En salud pública existe un fenómeno ampliamente estudiado: los sistemas de vacunación más efectivos, aquellos capaces de erradicar enfermedades graves, suelen convertirse paradójicamente en víctimas de su propio éxito. La disminución drástica de contagios genera en ciertas personas la percepción de que las vacunas “ya no son necesarias”, olvidando que justamente fueron ellas las que permitieron superar esas enfermedades.

Una lógica similar está comenzando a observarse en el ámbito del desarrollo urbano y la construcción en Chile.

Nuestro país cuenta con normas  técnicas  altamente especializadas:  normas sísmicas de referencia internacional, estándares constructivos estrictos, regulaciones ambientales avanzadas y criterios de protección del patrimonio histórico que han permitido resguardar la identidad urbana, la memoria colectiva y la calidad de vida.

Este entramado regulatorio ha sido, por décadas, uno de los principales factores que explican la solidez estructural del territorio, la resiliencia frente a desastres naturales, el control ambiental en zonas urbanas sensibles y la preservación de bienes patrimoniales que son parte esencial de nuestra historia.

No obstante, el éxito sostenido de estas políticas ha generado un fenómeno preocupante: algunos sectores comienzan a relativizar su importancia, atribuyendo la calidad constructiva exclusivamente a la ética del gremio o a la “madurez” del mercado, y cuestionando la necesidad de mantener exigencias técnicas, ambientales y patrimoniales que –se sostiene erróneamente– “limitan” el desarrollo.

Esa lectura omite un punto fundamental:

el desarrollo urbano de alto estándar no surge de manera espontánea ni es un resultado natural del mercado; es una consecuencia directa de sistemas normativos sólidos, fiscalización efectiva y políticas públicas sostenidas en el tiempo.

De la misma manera que suspender los programas de vacunación conduciría al retorno de enfermedades ya controladas, debilitar el marco regulatorio urbano, ambiental y patrimonial pondría en riesgo décadas de avances en seguridad, sostenibilidad y calidad de vida.

Las normas constructivas, la evaluación ambiental y la protección del patrimonio no son trabas burocráticas, sino instrumentos técnicos esenciales que han permitido que Chile enfrente terremotos sin desastres mayores, que ciudades frágiles convivan con ecosistemas sensibles y que lugares con valor histórico sigan formando parte de nuestra identidad urbana.

Hoy, este sistema es exitoso. Y precisamente por ser exitoso, corre el riesgo de ser subvalorado.

Reconocer esta paradoja es fundamental para entender que el desarrollo responsable no consiste en renunciar a las normas, sino en perfeccionarlas continuamente, fortalecer su aplicación y asegurar que sigan siendo una garantía para las futuras generaciones.

Juan Arcaya Puente

Director DOM ARICA

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