sábado, 15 de mayo de 2010

COMERCIAL(es) DE COCACOLA QUE EMOCIONA Y DECEPCIONA.

Debo reconocer que la separación de la emoción a la decepción siempre será una línea muy delgada, sin embargo lo observado en el reciente comercial mundialero de Cocacola entrega algunas conclusiones que me gustaría compartir.
En una reciente charla del sociólogo Eugenio Tironi, en la Asamblea General de socios de la CchC expuso el siguiente caso que me gustaría compartir, respecto a la importancia de la transparencia en la gestión y sobre todo en valorar el siempre dar la cara en los errores.
Primero que todo debo declararme un asiduo y adicto consumidor de la Cocacola, soy de aquellas generaciones que se fascinado por años con el marketing de esta empresa transnacional, y creo conveniente hacer esta aclaración para exigir la misma fidelidad que he tenido con esta gaseosa y que por lo observado, no es reciproca con sus incondicionales consumidores.
Lo primero es invitar a observar el siguiente comercial, que como muchos aprovecha la fiebre del próximo mundial de futbol, y que se hace mayor con la presencia de Chile en esta cita futbolera.
Video 1

Seguramente la simpatía y el entusiasmo es lo primero que a uno le embarga con esta publicidad, el orgullo de que nuestra selección consiga adeptos en otras latitudes, y una barra fiel, extranjera y bullanguera la siga durante su participación en Sudáfrica 2010, es parte de la magia que solo Cocacola puede lograr con nuestra selección e hinchada.
Sin embargo y afortunadamente la magia de Internet es muy superior a la supuesta magia que la Colacola puede lograr con nuestra selección. Bastó solo con buscar en youtube el nuevo comercial de esta gaseosa, para descubrir lo sgte:
Video 2


Video 3

Conclusiones.
Necesariamente debemos entender que vivimos en un mundo globalizado, donde las distancias y las comunicaciones se acortan cada vez menos, donde debemos entender que lo que hacemos dentro de nuestras fronteras, necesariamente será conocido o afectará fuera de ellas. Esta situación exige reconocer que el Culto a la Transparencia debe siempre afectar a todas las organizaciones, no solo a las comerciales, sino que debe transcender sobre todo a las sociales y de sobre manera a las políticas.
Debemos reconocer que la opinión pública es un poder que debe considerarse y sobre todo respetarse, ninguna institución puede o debe marginarse a ella, es más las decisiones deben someterse única y exclusivamente a la opinión pública.
Eugenio Tironi nos señala que bajo estos conceptos debe existir una socialización de las empresas, pensar y actuar que hoy en día ninguna empresa, independiente de su propiedad, debe no ser reconocida como una entidad pública, y el éxito de las organizaciones comerciales, sociales, políticas u otras, va a depender cuan tan empáticos sean en comprender que siempre se estará sujeto al escrutinio público, de una sociedad cada vez mas informada gracias a la tecnología.
www.juanarcaya.cl

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